Metamorfosis nazi-fascista
      del estado español

      Justo de la Cueva Alonso


      ACOSAN AL ÁGUILA NEGRA, PERO VENCERÁ

      (Navarra, clave de Euskadi; Euskadi, clave del Estado español)

      (Carta abierta a un obrero con vocación de suicida, que vive en el madrileño barrio de Carabanchel, que se dice socialista y que no se entera de lo que pasa en Navarra y en el resto de Euskadi)


      SPD y KDP en la Alemania pre-nazi, espejos para el PSOE y PCE de hoy

      Me resulta difícil, compañero, enhebrar palabras suficientemente claras para transmitirte mi angustia cuando te veo a ti y a otros compañeros que sois socialistas y comunistas (socialistas y comunistas de verdad aunque aún permanezcáis en el PSOE y el PCE, socialistas y comunistas de verdad y no de esas manadas de arribistas que acudieron después del 15-J de 1977 al olor de concejalías y prebendas) permanecer ciegos y suicidas, bailando a los sones fascistas que tocan en sus flautas de un agujero solo los Bartolos renegados de vuestras direcciones enfeudadas al bloque de clases dominante.

      No se me ocurre ahora nada mejor para intentar abrirte los ojos que pedirte que repases conmigo el triste recorrido de otros compañeros que se llamaban socialistas y comunistas y a finales de 1932, tres meses antes de la llegada de Hitler al poder, sumaban más de trece millones de votos y más de un millón y cuarto de afiliados. Y que hoy sabemos que actuaron como suicidas. Precisamente como suicidas. Suicidas fueron los compañeros del Partido Comunista Alemán que siguieron "jugando a hacer campaña electoral" en el mes de febrero de 1933 después de que Hitler, a los 5 días de ser canciller, prohibiera 16 diarios comunistas y decretara la limitación del derecho de reunión y de la libertad de prensa. Después de que la Policía ocupara sus sedes y sus imprentas. Suicidas porque la organización de su aparato clandestino era sencillamente inexistente como demostró la detención relámpago y a mansalva de ¡cuatro mil! responsables comunistas en la noche del incendio del Reichstag, sin duda cuatro mil responsables agobiados por los afanes de la campaña electoral. Suicidas porque a pesar de eso se presentaron una semana después a las elecciones, y lo hicieron a pesar de que el 28 de febrero el presidente del Reich, basándose en el fatal articulo 48 de la Constitución de Weimar, publicara una ley para la defensa del pueblo y del Estado -Zum Schutz von Volk und Staat- en la que "como defensa contra los actos de violencia perjudiciales para el Estado por parte de los comunistas" se abrogaban los artículos 114, 115, 118, 123, 124 y 125 de la Constitución, legalizando así las limitaciones a la libertad personal, a la libertad de expresión, de prensa, de reunión y de asociación, al secreto epistolar, a la libertad de domicilio y hasta al mismo derecho de propiedad. (POR CIERTO, COMPAÑERO, ¿NO TE SUENA A ALGO ESTA LEY? ¿DÓNDE DEMONIOS HAS OÍDO HACE POCO COSAS PARECIDAS?). Suicidas, porque aunque parezca increíble, el Comité Central del Partido Comunista Alemán se descuelga el 15 de marzo de 1933 con una declaración en la que dice "Pese a las declaraciones pomposas del Gobierno, el 5 de marzo no es una victoria del fascismo", declaración que precedió en ocho días a la reunión del Reichstag en la que los 81 diputados comunistas recién elegidos no pudieron participar porque, o estaban encarcelados, o andaban huyendo de la Policía, o simplemente les impidieron la entrada, y en la que se aprobaría la ley de plenos poderes a Hitler que le otorgaba el poder legislativo y la facultad de cambiar la Constitución, ley que enterré a la República de Weimar.

      Suicidas también los socialdemócratas del SPD, que, sobre todo en los cuatro años anteriores a esa sesión enterradora de la República, habían ido acumulando pruebas de su vocación de suicidas. Suicidas porque cuando ocuparon por última vez el poder en 1928 fueron enérgicos... pero para negarse en redondo a meter mano en los aparatos del Estado mechados de nazis. Suicidas cuando su Gobierno socialdemócrata de Prusia, "para no dar pretexto a los nazis", prohibe a los comunistas una manifestación en Berlín el 1 de mayo de 1929 y permite que la Policía prusiana dispare a los manifestantes matando a 33. Suicidas porque cuando tienen que abandonar el poder se dedican a apoyar en el Parlamento a los Gobiernos de Brüning siguiendo, eso sí, con férrea decisión, la kleinerungs??-politik, la política del "mal menor" para oponerse al fascismo. Suicidas porque cuando el canciller Von Papen les da un golpe de Estado violando la Constitución al destituir al Gobierno social demócrata de Prusia, el periódico del SPD afirmaba "El pueblo trabajador lucha con la papeleta de voto en la mano contra la reacción social en el poder...", justificando así la negativa del SPD y su central sindical ADGB a la propuesta comunista de huelga general. Suicidas, porque ese mismo año de 1932 apoyan con sus votos a Hindenburg para que sea por 2ª vez elegido presidente. Y porque cuando ese mismo Hindenburg nombra canciller a Hitler el 30 de enero de 1933, nuevamente el periódico VORWÄRTS del SPD decía "Declarar hoy una huelga general sería derrochar para nada las ambiciones de la clase obrera". Suicidas porque contemplaron impasibles la brutal persecución realizada en febrero contra los comunistas y, a pesar de esa persecución y de la ley de 28 de febrero, participaron en las elecciones. Suicidas porque a pesar de que en la primera quincena de marzo le ha tocado el turno de estrangulación a sus periódicos, a pesar de haber presenciado la cacería de los comunistas, a pesar de que 19 de sus diputados están presos y varias decenas huidos, 60 de sus diputados acceden a entrar en el Reichstag con la ilusa pretensión de ser la "oposición legal". Suicidas, porque al entrar a esa sesión del Reichstag en Potsdam volviendo la cara a otro lado cuando a sus compañeros diputados comunistas se les impedía la entrada, encima van y aprueban la política exterior del Gobierno y la lucha "por la igualdad de los derechos del pueblo alemán" y aunque tienen la decencia de no votar los plenos poderes para Hitler el hecho es que han participado en la sesión que fue el acta de defunción de la Constitución.

      Suicidas también los compañeros de la central sindical socialista ADGB que a pesar de haber visto todo eso decidieron tomar parte el 1 de mayo de 1933 en la fiesta del trabajo organizada por los nazis. Y que al día siguiente, como premio a su vocación suicida, sufrieron el masivo arresto de los dirigentes sindicales, la ocupación de las sedes, la incautación del patrimonio ingente acumulado por la acción sindical durante más de medio siglo, preámbulo seguro del embargo de todos los bienes del SPD llevado a cabo el 10 de mayo y de la prohibición del partido el 22 de junio.

      Suicidas sí. Porque luego vendrían los asesinatos en masa, las ejecuciones callejeras, los campos de concentración.

      ¡Ay compañero! ¿Cómo podría yo decirte que las frases "Los nazis vuelven. Ya están aquí. Ya somos todos Gernika", tres veces repetidas en la hoja repartida aquí y que antes te he copiado, no son un mero recurso retórico sino un diagnóstico? Por favor, ¿quieres volver atrás unos párrafos y repetir la lectura de los que he dedicado al comportamiento del SPD y el KDP, de los socialdemócratas y comunistas alemanes durante la ascensión de los nazis? ¿Quieres hacerlo comparándolo con el comportamiento actual del PSOE y del PCE? Hazlo, por favor, y seguiremos. Porque hay más. Hay más estremecedoras enseñanzas y más increíbles repeticiones de errores trágicos que podemos y debemos rastrear en esa etapa de la historia del movimiento obrero.

      Fíjate, compañero. Con todo y con ser abrumadores los ejemplos de ciega obstinación suicida que acabamos de ver en el comportamiento del SPD y del KDP, lo que hiela el ánimo es pensar sobre dos terribles datos. Los que nos dicen que el partido comunista alemán (el KDP) tenía grupos de choque que oponer a las escuadras nazis. La Roter Front Kampferbund, la Liga de Combatientes del Frente Rojo, tenía en 1924 hasta 100.000 miembros. Fue prohibida en 1929, pero seguía existiendo. El SPD también disponía a partir de 1924 de la Reichsbanner, la milicia obrera armada de poderosos efectivos: 160.000 hombres. Pues bien, para "no dar pretexto al adversario" esas milicias obreras socialistas y comunistas -que sumaban más de un cuarto de millón de hombres- no fueron empleadas nunca de forma decisiva en la batalla contra las escuadras nazis. (¿NO TE SUENA TAMPOCO ESTO? ¿NO TE RECUERDA NADA RESPECTO DEL ABANDONO DE LA CALLE MADRILEÑA A LAS BANDAS FASCISTAS?).

      Mi hijo, al que he dado a leer esta carta, avanzó respecto de estos párrafos anteriores la optimista esperanza de que era imposible no aprender de ellos. Con tristeza he tenido que advertirle que no era nada seguro que nosotros aprendiéramos de los alemanes de los años treinta cuando ellos estaban demostrando que no aprendieron de los italianos de los años veinte. Porque fíjate sólo en estos tres ejemplos: 1) El Partido Comunista Italiano denunció a los ARDITI DEL POPOLO y prohibió a sus hombres afiliarse a ellos (los ARDITI DEL POPOLO rojos reagrupaban a obreros, campesinos, socialistas, sindicalistas de base, comunistas, etc., en formaciones paramilitares surgidas en 1921 espontáneamente para responder a los ataques fascistas); 2) Los socialistas del PSI mantenían una táctica constante de propaganda y llamamientos periódicos al respeto a la Constitución y a la exclusiva vía parlamentaria y se negaban a organizar la lucha política de masas contra el fascismo "para no dar pretextos al adversario" (es famosa la publicación por AVANTI el 22 de mayo de 1922, bajo el título "NO RESISTIR" de una amplia selección de LA VIDA DE CRISTO de Papini con amplias referencias a lo de ofrecer la otra mejilla); y 3) Por contraste, donde se luchaba se ganaba. En Parma, en 1922, los comunistas y los sindicalistas revolucionarios organizaron la ciudad como plaza fuerte y las tropas fascistas de élite dirigidas por Italo Balbo fueron rechazadas por el proletariado durante cinco días hasta que se retiraron dejando 40 muertos y 150 heridos. Y los fascistas no volvieron a atacar las grandes ciudades hasta que estuvieron en el poder. Pero el fetichismo 1egalista, de los italianos frente al fascismo se duplicó insensatamente por el fetichismo legalista de los alemanes frente al nazismo. Frente al asesinato del diputado socialista Matteoti en 1924 todo se limitó a protestar en el Parlamento. Cuando poco después de subir al poder Hitler los nazis se manifestaron frente a la casa Karl-Liebknecht, la Liga de Combatientes del Frente Rojo recibió orden de no intervenir y los comunistas alemanes ¡enviaron cartas de protesta al prefecto de policía!

      ¡Compañero! ¿Sigues sin ver? ¿Sigues sin identificar los signos, sin entender las señales? Te he llamado muchas veces ciego en estas páginas. Pero ¿estás también sordo? No hace falta entender la letra para identificar una canción. Basta con reconocer la música. Estoy seguro de que si un grupo de compañeros zulúes cantaran la Internacional en su lengua tú reconocerlas la música. Me desespera verte sin reconocer "la música" de los acontecimientos que transcurren ante ti.

      Por ejemplo: Estoy seguro de que has visto por televisión o has contemplado las fotos de prensa de esa tremenda escena en la que los secretarios de UGT y CCOO se hacen espejos y repiten de forma repugnantemente bobalicona con sus muecas la franca (en la doble o triple acepción de la palabra franca) carcajada del gran patrón de la gran patronal Ferrer Salat. ¡Sonríen, se ríen, esos dos cretinos porque han firmado con la patronal y el Gobierno un pacto de reducción salarial!. ¿No te suena la música? Pues fíjate: en Alemania el proceso de fascistización coincidió con una época en la que el gran capital se lanzó a una estrategia ofensiva, a un gran ataque para reabsorber las ventajas conseguidas por la clase obrera en su anterior ofensiva inmediata al fin de la gran guerra. Coincidió con una época en la que la conquistada jornada de 8 horas se fue prolongando, alcanzando poco a poco el mínimo de 9 horas, con frecuencia 10, a veces 12 horas. Y, sobre todo (¡ATENTO COMPAÑERO!), coincidió la puesta en marcha del proceso de fascistización con la ratificación oficial de esa prolongación de la jornada por los sindicatos socialdemócratas, el año 1927.

      ¿Quieres más señales? Te daré otro "compás musical" ¿Es preciso insistir mucho en la obsesión "electoral" que aqueja a los dirigentes del PSOE y del PCE, en cómo cada dos por tres hablan de las elecciones, del sistema electoral, de si la marcha de Tamames afecta o no a la imagen electoral, de si ídem pasa con el avance "afgano" en el PSUC, etc., etc.? Pues bien, nada te repetiré del SPD después de haberte citado párrafos arriba la famosa sentencia del VORWÄRTS sobre la papeleta de voto en la mano como única arma de lucha del pueblo trabajador. Pero sí conviene recordar que es imposible hablar del Partido Comunista Alemán, de la República de Weimar sin hablar de sus ilusiones electorales, de su obsesión electoral. De cómo el KDP concibe la lucha electoral como "acción de masa" privilegiada. De cómo una y otra vez sus "análisis" electorales contabilizan cada éxito como la prueba esplendorosa e indiscutible del avance del KDP entre las masas. ¿Recuerdas que un poco más arriba transcribí aquella declaración suya, que sería cómica si no hubiera sido trágica, el 45 de marzo de 1933 en la que afirmaban enfáticamente que las elecciones de diez días antes no habían sido una victoria del fascismo? Lo terrible es que eso lo dijeron en serio, basándose en que los nazis sólo habían conseguido 17 millones y cuarto de votos y sólo el 43'9%, mientras que el Partido Comunista Alemán había sumado casi cinco millones do votos (4.848.000) y el 12'3%. Con la misma tragicómica seriedad con que UGT y CCOO cantan su "éxito" en las elecciones sindicales con 2/3 de abstenciones.

      A mi se me erizan los pelos del cogote cuando leo que el Felipe González les ha dicho a los empresarios o a los banqueros (¡qué afición tiene este fulano a hablar con los empresarios y los banqueros!) eso que repite ahora tanto: "No importa quién gane las próximas elecciones, lo que importa es que haya próximas elecciones". Confieso que la culpa es mía por tener la funesta manía de leer. Pero lo cierto es que en el libro de Enzo COLLOTTI "La Alemania nazi" he leído que un fulano hizo, ante los conservadores e industriales del "Nationalklub von 1919" de Hamburgo, un discurso el 20 de febrero de 1926 en el que dijo:

      "No se trata de saber qué partido obtendrá la victoria en las próximas elecciones; la pregunta sigue siendo la misma: ¿eliminamos o no la enfermedad interna del pueblo?"

      Ese fulano se llamaba Adolfo Hitler. Déjame, compañero, que te añada aún otra inquietante pincelada. ¿Necesito explicarte algo sobre esa erupción "patriota" que les ha salido a Felipe y a Carrillo, curiosamente desarrollada en el tiempo después de haber estado durante varias horas sometidos al contagioso contacto con el patriotismo de los guardias civiles de Tejero? ¿Necesito repetirte los "chous" que se monta el Carrillo en la Plaza Mayor con la bandera roja y gualda o como el Felipe proclama en CAMBIO 16 (¡Naturalmente en CAMBIO 16!) que a él a patriota no le gana nadie? Es seguro que no. Pero te invito a reflexionar de nuevo sobre un dato que ya te he mencionado: que los diputados del SPD, en la misma tremenda sesión del Reichstag que oficializó la dictadura nazi con la ley de plenos poderes a Hitler, votaron a favor de la política exterior propuesta por Hitler. Y aún más. Te invito a reflexionar sobre la famosa 'línea Schlageter' aparecida en el Plénum de junio de 1923 y en el viraje socialchauvinista que toma el Partido Comunista Alemán explotando el tema del Tratado de Versalles. Y en cómo la acentuación intensa del aspecto socialchauvinista de la propaganda del Partido Comunista Alemán, precisamente después de 1930, al tratar ese tema en el programa electoral de forma que no contrastaba prácticamente con las declaraciones nazis, ha hecho sentenciar a BADIA que:

      "Sobre este punto, la propaganda comunista, aunque se diferenciara en el fondo de la demagogia hitleriana, corría el peligro, para los alemanes poco educados políticamente, de sembrar cierta confusión; podían imaginar que el objetivo de los partidos no era tan distinto".

      Y lo imaginaron. Está comprobado que en las regiones de la Alemania protestante (precisamente las más "pacíficas" desde 1918 y en aquéllas donde se producían a partir de 1930 los progresos electorales del Partido Comunista Alemán) es donde en las elecciones presidenciales de 1932 hubo de setecientos mil a ochocientos mil votos "comunistas nuevos" que se pasaron a votar a Hitler.

      A riesgo de cansarte, compañero, déjame que te añada todavía otra pincelada ¿No has leído la exhortación del "viejo profesor", del pulcrísimo alcalde socialista de Madrid, del Excelentísimo señor Tierno Galván, para que la gente se divierta en las fiestas de San Isidro pasadas? ¿No le has oído o leído la explicación de que ahora que todo el mundo está tan preocupado, que todo el mundo está tan tenso con la cosa del golpismo y del terrorismo "es menester" recobrar la alegría, el sano jolgorio, el optimismo de la vida? ¿No has visto el milagro de que esa señora gorda y antilúdica por constitución psicofisica que es la Carmen García Bloise animara a la gente a la cosa lúdica y tal? Pues anota otro dato: el Congreso de Leipzig de 1931 del SPD fue una estúpida asamblea donde se dijeron burradas inconcebibles. Por ejemplo, las que dijo Rudolf Breitscheid que aseguró explícitamente que era necesario apoyar a Brüning (recuerda que Brüning era un diputado católico, carente de mayoría parlamentaria, y que estaba de canciller basado sólo en la confianza del presidente de la República Hindenburg -por cierto ¿TE SUENA A ALGO ESA DEFINICIÓN DE UN TÍO?) contra el nazismo, que era necesario tolerar "las violaciones de las formas democráticas", pero únicamente "para salvar el contenido democrático de la Constitución? (¿QUÉ? ¿TAMPOCO TE SUENA ESTO? ¿A QUIÉN LE HAS OÍDO HACE POCO DECIR QUE HACÍA EL "SACRIFICIO" DE RECORTAR LAS LIBERTADES PARA DEFENDERLAS DE LOS LIBERTICIDAS?). Otra buena burrada, que también debería sonarte, la dijo el preclaro líder socialdemócrata Wilhelm SOLLMANN, quien -te copio literalmente la cita del COLLOTTI-:

      "dijo con todas las letras que la socialdemocracia no se planteaba objetivos nuevos: mucho era ya si conseguía mantener lo poco que se había conquistado en el advenimiento de la República".

      En fin, a lo que iba. A lo que enlaza con los sermones de Tierno. ¿Sabes cuál era la consigna de ese tristísimo Congreso de Leipzig? Esta: "No nos abandonemos al pesimismo". Oye. Y la cumplieron. No se abandonaron al pesimismo. Se abandonaron nada más que a la dictadura nazi Eso sí, impregnados de un irracional optimismo respecto del triunfo indudable del socialismo para dentro de muy poco rato. ¡AY, COMPAÑERO! Me juego contigo mi pipa de espuma de mar contra la más mala de las tuyas a que en tu Agrupación de Carabanchel hay más de tres cretinos conspirando para "ser directores-generales-de-algo-en-el-Gobierno-socialista-que-va- a-venir". En coalición, claro. Y ahora. (punto) y (raya), compañero, porque noto que esta carta se me está desbocando demasiado y, como tantas veces me has reprochado en el pasado, mi esquema inicial se va complicando y retorciendo, diversificando y ampliando, y corro el riesgo de no acabarla o de empantanarla ante la urgencia de otros trabajos. Punto y raya, pues, y vamos a ver si conseguimos una primera visión sintética del montón de rasgos que la contemplación de la realidad actual del Estado español y nos ha proporcionado al hacerlo bajo el prisma de la historia del proceso de fascistización en la Alemania de Weimar.


      Proceso de fascistización

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